Pan y vino y carne quitan el hambre.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
A bestia loca, recuero modorro.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Llegar al humo de las velas.
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Buscarle la quinta pata al gato.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
La muerte a nadie perdona.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
No hay secreto si tres lo saben.
Nadie apalea a un perro muerto.
El que no mira adelante, atrás se queda.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Hablar por referencias es casi mentir.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Año de endrinas, año de espinas.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
El que antes muere, antes lo entierran.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
Dar el consejo y el vencejo.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras