Ir de capa caída.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Esa más viejo que Matusalén.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Por San Martín siembra el ruin.
La palabra es playa, el silencio oro.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Bien vivió quien bien se escondió.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Comida hecha, amistad deshecha.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
El que nace para chavito prieto nunca llega a vellón.
Variante: El pez, por su propia boca muere.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Beber, hasta la hez.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Decir bien y obrar mejor.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
De buen chaparrón, buen remojón.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
El que canta y danza se agita y no avanza.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Campo bien regado, campo preñado.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Más vale ensalada que hambre.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
La cara del santo hace el milagro.
Nadie tan pobre murió que más pobre no nació.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Palabras sin obras, barato se venden.