En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Estoy hasta las manos.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
No arranques la manzana cuando esté verde. Cuando madure caerá sola..
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
¿Qué es la vejez?. Estornudar, toser y preguntar qué hora es.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
A mala cama, buen sueño.
Si vas para volver, no vayas.
Meterse en la boca del lobo.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
El amor habla incluso con los labios cerrados
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
De cuentos suele irse a chismes.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
La Luna no es pan de horno
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
El triunfo de los crueles es breve
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Más vale callar que con borrico hablar.
Cada mochuelo, a su olivo.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
La contradicción es la sal del pensamiento