Si hoy llovió, otro día hará sol.
Nuestra vaca tiene el pesebre en Galicia y las ubres enMadrid.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
En enero, suda el fresno.
Si llueve en Santa Bibiana, llueve cuarenta días y una semana.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Claridad, y no en el caldo.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Agarrando aunque sea fallo.
A buen bosque vas por leña.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
¡Se nos creció el enano!
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Basura es todo lo que en el suelo se barre, y aunque remonte a las alturas, cuando baje seguirá siendo basura.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
Poco a poco se anda lejos.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
En enero, enciende la abuela el brasero.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.