Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Lo de balde es caro.
El que aconseja, no paga.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Feria de loco es el mundo todo.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Las apariencias engañan.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
El santo ausente, vela no tiene.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
En mediado Noviembre, si no has sembrado, no siembres.
Qué bien canta María después de la comida.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Cada uno canta como quiere.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
Más vale pan duro que ninguno.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Hay que sufrir para merecer.
Quemar la casa para cazar el ratón.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
Costumbre mala, desterrarla.
Vamos a ver de qué tumba salen más muertos.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
A tal casa, tal aldaba.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Plata en mano, culo en tierra.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.