Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Hablando del rey de Roma y por aquí asoma.
Un alma sola, ni canta ni llora.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Antes de que acabes, no te alabes.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
Pedir más es avaricia.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
El oro entra por todas las puertas, excepto las del cielo.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
La lujuria nunca duerme.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
Hombre avisado, medio salvado
Hacer la plancha.
Un hermano es un hermano; una cuñada no es nada y si se muere el hermano, la parentela se acaba.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Unos dicen lo que saben, y otros saben lo que dicen.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
No hace tanto daño la zorra en un año, como paga en un día.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Hablar poquito, y mear clarito.
A la que bien baila, con poco son le basta.
Hablando nos entendemos.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
La casa quemada, acudir con el agua.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
Deja la h de ayer para hoy.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Nunca pares donde haya perros flacos.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
La obra alaba el maestro.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Casa de muchos, casa de sucios.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.