El río se llena con arroyos pequeños.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Caridad con trompeta, no me peta.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Burro apeado no salta vallado.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Tal piesa ir a Oñez y da en Gamboa.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Ara bien y cogerás trigo.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Caballo manco no sube escalera.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Si no fuera por Abril, no habría año vil.
Mata, que Dios perdona.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Si vives de fiado, vives señalado.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
No me hables de flores, que soy jardinero.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.
En larga jornada, la leve carga es pesada.