A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
El que necesita, te visita.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Freídle un huevo, que dos merece.
Amor forastero, amor pasajero.
Solo se acuerdan de Santa Bárbara, cuando truena.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Amores añejos acaban con los pellejos.
A los tontos no les dura el dinero.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Ni calor hasta San Juan ni frío hasta Navidad.
Hablando la gente se entiende.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
A chica boca, chica sopa.
Casado por amores, casado con dolores.
En cada refrán tienes una verdad.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Ser feliz como pez en el agua
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Más vale que sobre que no que falte.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
De tal palo tal astilla.
Está mal pelado el chancho.
Tras de corneados ? Apaleados.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
En el refugio del otro vive cada uno
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
No tires piedras sobre tu tejado.