Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Del necio, a veces, buen consejo.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
El amor es una hierba espontánea
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
Reino dividido, reino perdido.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Una buena capa todo lo tapa.
Renegad de viejo que no adivina.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Hablar por referencias es casi mentir.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Si un rico se cae, es un accidente; pero cuando se cae un pobre, se dice que está borracho.
Lamiendo culos a la cumbre subieron muchos.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Castillos muy altos vienen de repente al suelo.
¿Qué se ha de hacer, si la escobita no quiere barrer?.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Casa en canto, y viña en pago.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Yegua cansada, prado halla.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Riachuelos pequeños forman grandes rios.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Un "quizá" ni ata ni desata.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.