El que no tiene hijos, los educa bien.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
Matar dos pájaros con una piedra.
Ocasión perdida, para siempre ida.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Precaverse contra un posible percance.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Valgan las llenas, por las vacías.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
No es la vaca que grita más fuerte la que da más leche.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
La lengua queda y los ojos listos.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Hacer el agosto.
Cuando el sol sale, para todos sale.
Feo, pero con suerte.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
No todos los que van a la iglesia son santos
A perro macho lo capan una sola vez
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
Inútil como bocina de avión.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Quien siembra, siega.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Quien baila y canta, su pena espanta.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Educación y pesetas, educación completa.