El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Casa vieja todo es goteras.
Refranes de viejas son sentencias.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Pájaro viejo no entra en jaula.
A buey viejo, no se le saca paso.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
El corazón que ama es siempre joven.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
A su tiempo maduran las brevas.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Amores añejos acaban con los pellejos.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
La paciencia no está entre los jovenes.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
Cada ollero alaba su puchero.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Refranes viejos son verdaderos.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.