Nunca falta un culo para un bacín.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
La mujer y la cartera, cuanto más pequeña más fea.
A los pendejos ni Dios los quiere.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.Proverbios 1:7
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Boca abierta, dientes de oro.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Por poco se empieza y a mucho se llega.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Cuando mengua la luna, no siembres cosa alguna.
Los ojos son el espejo del alma.
Hijo descalostrado, medio criado.
Dar carne al lobo.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
A burro muerto, la cebada al rabo.
Sé primero en sembrar si quieres aventajar.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
Si vas a morir, muere llenito.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
La rueda de la fortuna nunca es una.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Madre no hay más que una.
Adonde va el violín, va la bolsa.
Estoy en un callejón sin salida.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Ponte al sol y harás sombra.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.