Los encargos con dinero no se olvidan.
Pronto y bien no hay quien.
Gitano no saca la suerte a gitano.
No siempre el mejor camino es el más corto.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
Cuanto más pobre, más hijos.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
En mi casa mando yo que soy viudo.
El hombre es para el hombre un espejo.
Peor que pulga en la oreja
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
La suerte es de quien la tiene.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Cada día trae su propio afán.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
No hay rosa sin espinas.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Con el tiempo y la payeta, maduran los nísperous.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Cada cosa nace para su semejante.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca