Los justos pagan por pecadores.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Mal se cuece olla que no se remece.
Contra gustos no hay nada escrito.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Una alegría esparce cien pesares.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
El que llora su mal, no lo remedia
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
A dos palabras tres porradas.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Treinta días trae Noviembre, como Abril, Junio, y Septiembre, de veitiocho no hay más que uno; los demás, de treinta y uno.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Más vale tender la mano que el cuello.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Para bruto no se estudia, se nace.
Una retirada a tiempo es una victoria.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
El que no aprende es porque no quiere.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Un real de deuda, otro acarrea.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Erga Arga y Aragón, hacen al Ebro varón.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.