Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Casa labrada y viña heredada.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
La felicidad es como un león insaciable
Como canta el abad, así responde el sacristán.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
Las armas las cargan el diablo.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Tanto tienes, cuánto vales.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Día de agua, taberna o fragua.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Llenar el tarro.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Más perdido que Adán el día de la madre.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
Por la Virgen de Agosto pintan las uvas, y por la de Septiembre maduran.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
El que quiera ser líder debe ser puente.
Es ligero el tiempo y no hay barranca que lo detenga.
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
Callen barbas y hablen cartas.
Salud perdida, salud gemida.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Cuando vayas a mear se te advierte de antemano, si te quieres conservar gordo, fuerte, robusto y sano, no le metas a una puta lo que llevas en la mano.
La fe infundada en la autoridad no es fe
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.