Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Cada quien, con su cada cual.
Antes de mil años estaremos todos calvos.
Obra acabada, maestro al pozo.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Dos fuentes, dos ríos.
La ocupación constante previene las tentaciones.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
Los pies van donde va el corazón
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello.
Escucha el viento... que inspira
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Cada hombre deja sus huellas.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
El más grande placer de la vida es hacer algo que los demás dicen que no se puede hacer.
La casa esta donde el corazón.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Alba roja , vela moja.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
El que no cae no se levanta.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Cuanto más primo, más me arrimo.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Todo lo que brilla, no es oro.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Cada malo tiene su peor.