La mentira dura mientras la verdad no llega.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Encima de la leche, nada eches.
Cuanto más se duerme más se quiere.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
No te fíes del sol de primavera.
Casa sin madre, río sin cauce.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
La viña y el potro, criélos otro.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Quien guarda halla, y quien cría mata.
La flor caída no vuelve a la planta
No hay que arrear ganado flaco.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
A buen hambre, no hay pan duro.
Durmiendo es, y me canso, ¿qué no sería trabajando?.