El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Cuanto más se duerme más se quiere.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Encima de la leche, nada eches.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
No te fíes del sol de primavera.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
La viña y el potro, criélos otro.
Casa sin madre, río sin cauce.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
La flor caída no vuelve a la planta
Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
A buen hambre, no hay pan duro.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
No hay que arrear ganado flaco.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.