Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Por la muerte de hijo no se descompone la casa.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
No hay mejor condimento que el hambre.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Cuanto más pobre, más hijos.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
No cantes victoria antes de tiempo.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Amor y vino, sin desatino.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Beber, hasta la hez.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
La mentira dura mientras la verdad no llega.
La respuesta mansa, la ira quebranta.