A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
De pequeñico se doma al mimbre.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Mente sana, cuerpo sano.
El que no le teme a la muerte es porque no le teme a la vida.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
Dios tarda, pero no olvida.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Moza reidora, o puta o habladora.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Las ideas están exentas de impuestos.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Saber cuántas son cinco.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Aguas de Abril, vengan mil.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.