Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Vive como viejo si quieres llegar a serlo.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
No sufras por calenturas ajenas.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Buena vida, arrugas tiene.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Del viejo el consejo.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Freídle un huevo, que dos merece.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Sube la escalera como viejo, y llegarás como joven.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Es tiempo de vacas flacas
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
El pez grande se come al chico.
Niños y viejos, todos son parejos.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Entre más viejo más pendejo.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
De casi no muere nadie.