No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Según te verán, así te tratarán.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
Nada tiene al que nada le basta.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
Donde hay orden, hay bendición.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
La ventura es paño que poco dura.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Entre col y col, lechuga.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
De Octubre a primeros, repón los aperos.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
¿No querías caldo?, pues toma tres tazas.
Moza gallega, nalgas y tetas.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Por la peana se adora al santo.
Variante: El gato escaldado del agua fría huye.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
La risa abunda en la boca de los tontos.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Bien o mal, junta caudal.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
El queso pesado, y el pan liviano.
A cada cerdo, le llega su sábado.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Cuando es demasiada la cera, quema la iglesia.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.