El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
La flor de enero, no llega al frutero.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
Si no puedes mejorar lo dicho por otros, guarda el noble silencio.
Para comer tortilla, hay que romper huevos.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Pan con ojos y queso sin ellos.
La razón no quiere fuerza.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Baila Antón según le hacen el son.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
A la prima, se le arrima.
La herida causada por una lanza puede curar, pero la causada por la lengua es incurable.
Muerto anda en la vida quien tiene fama perdida.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
De airado a loco va muy poco.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
No tenéis más parte en el hijo, que el diablo en el paraíso.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
A la mujer casada, el marido le basta.
Cebada granada, a ocho días segada.
Tierra por medio, para poner remedio.
El carcelero es un prisionero más.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Dura el nombre más que el hombre.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
Casa convidada, pobre y denostada.
No mes dos mortos mata os teus porcos
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Agrada y te agradarán.
Casa sin sol, no hay casa peor.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Como que se murió si me debía.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Al que le pique, que se rasque.
La zorra se conoce por la cola.