El pan sin ojos, y el queso con ellos.
El que evita la tentación, evita el pecado.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Agua que corre, nunca mal coge.
Mal viene el Don con la carga de paja.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Todo lo prieto no es morcilla.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Lo que va a la barriga si no mata, engorda.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Naranja agria en ayunas, salud segura.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Si quieres tener un hijo pillo, mételo a monaguillo.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Pan, jamón y vino añejo, son los que hinchan el pellejo.
Nadie perdona que le hagan un favor.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
Al que nace barrigón, es inútil que lo fajen.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
Debajo de cualquier yagua vieja, sale tremendo alacrán.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Al buen vino, buen tocino.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
A cazuela chica, cucharadica.
El que da primero da dos veces.
Yo no soy mi cuerpo; soy más. Yo no soy mi habla, mis órganos, el oído, el olfato; eso no soy yo. La mente que piensa, tampoco soy yo. Si nada de eso soy, entonces , ¿quién soy?. La conciencia que permanece, eso soy.
Quieres taparle el ojo al macho.