A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
Ahogado el niño tapan el pozo.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Por Santiago y Santa Ana pintan las uvas, y para la Virgen de Agosto ya están maduras.
Ponerle el cascabel al gato.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
A ave de paso, cañazo.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?.
Por San Andrés, corderillos tres.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
La falta de respuesta es en sí misma una respuesta.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
Moza dominguera no quiere lunes.
La esencia fina en frasco pequeño se vende.
Los libros nos dan la ciencia y la vida la experiencia.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
La razón la tiene Sansón.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
El dueño del perro no obedece a su perro.
La razón es de quien la tiene.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
El que aprende con pelos abajo, aprende poco y con trabajo.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
Pronto y bien no hay quien.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Por San Martín siembra el ruin.
Al amigo que no sea de ley, plántalo en lo del rey.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Irse a chitos.
Más mató la cena que sanó Avicena.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.