¡Ay putas, y como sois muchas!.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
El que no se consuela es por que no quiere.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Buscar la luna a mediodía es bobería.
Quien no valora la vida, no se la merece.
Trabajo ajeno pesa menos que el heno.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Nota: también atribuida a Arthur Rubinstein
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Siempre la cuba huele a la uva.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
El agua que corre nunca se corrompe.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
El melón, largo, pesado, escrito y borrado.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
En el último parche es cuando se cambia la cámara.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
Haz lo que creas que está bien.
Calma piojo que el peine llega.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
Lo malo no está en el uso, sino en el abuso.
Querer sanar es media salud.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
No cambies de caballo, cuando estés cruzando un río.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
Qué pacaya te echaste encima!
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.