Hay veces que nada el pato, y hay otras que ni agua toma.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
La vaca grande, y el caballo que ande.
Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo
Entre más apuro menos prisa.
Los celos ciegan la razón.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
El amor entra por los ojos.
Abril, siempre fue vil.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
El gorrón tiene que ser sufrido.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
El sol sale para justos y pecadores.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Don sin Din, gilipollas en latín.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Agrada, quien manda.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
De esta agua no beberé.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Doce gallinas y un gallo comen tanto como un caballo.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Barba bien bañada, medio rapada.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
El hijo de erizo con púas nace.
Quien te altera te controla.
Antes huir que morir.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.