La sardina y el huevo a dedo.
En San Antonio todo puerco es bueno.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
En tiempo de campaña, apaña.
En el mundo como en el mar, no se ahoga quien sabe nadar.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
Copas son triunfos.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
Hablando se entiende la gente.
Bien te quiero y mal te hiero.
El burro al ratón le llamó orejón.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
La zorra, por la cola.
Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Después de toda oscuridad hay luz.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
El humo al suelo, agua en el cielo.
El que se brinda se sobra.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
Ni lava ni presta la batea.
A últimos de Noviembre, coge tu aceituna siempre.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Hacerse la boca agua.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
No por mucho madrugar te van a dar más de almorzar.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
A buena hora pidió el rey gachas.
El asno puede entrar en el templo, pero no por ello se convierte en monje
El perro flaco todo es pulgas.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
A brutos da el juego.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
A diente cogen la liebre.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.