Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
Entre más viejo el violín, mejor es la melodía.
En el camino se enderezan las cargas.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Ser feliz como pez en el agua
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Es de bien nacido ser agradecido
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
A misa temprano nunca va el amo.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
La fantasía es la primavera del alma
Como vaya viniendo, vamos viendo.
A la de tres va la vencida.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Ama profunda y apasionadamente.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Corazón alegre hace fuego de la nieve.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
A caballero nuevo, caballo viejo.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
O te aclimatas, o te aclimueres.
El tiempo es el mejor consejero
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Amor de niña, agua en cestillla.
Está mal pelado el chancho.