La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
A burra nueva, cincha amarilla.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Pereza no alza cabeza.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
Nadie llega a bachiller, sin estudiar y aprender.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
El rostro es el espejo del alma.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
El placer es víspera del pesar.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
Dios perdona a quien su culpa llora.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
El corazón no habla, pero adivina.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Si vas al médico, es que estás enfermo.
Del ahorro viene el logro.
La prisa es la madre de la imperfección.
A dineros dados, brazos quebrados.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
Para aprender, perder.
Las migas son también pan.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
La ignorancia es muy atrevida.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Junio brillante, año abundante.