Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
El follo del santo, no hiede tanto.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Quieres más o te guiso un huevo.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Alcalde de aldea, yo no lo sea.
La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Amigo de todos, loco con todos
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
De un peligro, con otro me libro.
Las cañas se vuelven lanzas.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
Donde no hay mata, no hay patata.
Campo florido, campo perdido.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
La zorra nunca se mira la cola.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
De buena casa, buena brasa.
Agua es calentada, más presto es resfriada.
Cuanto mas alto es el bambú, más bajo se encorva.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
A árbol caído, todo son piedras.
Lento pero seguro.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.