Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
O Corte o cortijo.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
La oración breve sube al cielo.
Con el callar, vencerás.
Con el tiempo y una caña, a pescar.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Incluso las torres más altas empiezan en el suelo.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
El hombre pone y la mujer dispone.
A hijo malo, pan y palo.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
La medicina solo puede curar las enfermedades curables.
Difama, que algo queda.
La esperanza alegra el alma.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
Las malas nuevas, pronto llegan.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
De pena murió un burro en Cartagena.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Cinco no son montón, pero siete ya lo son.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
En Agosto y enero para tomar el sol, no te pongas el sombrero.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces