Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
No se pierde lo que se dilata.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Al son que te tañan, a ése baila.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Saber poco obliga a mucho.
Agua de Agosto, azafrán, miel y mosto.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
El conocimiento llega a través de la práctica.
El puerco nunca ve más arriba que la altura de su cabeza.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
Ajo hervido, ajo perdido.
No te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Está oscuro debajo de la lámpara
En arca abierta, el justo peca.
No hay generación donde no haya o puta o ladrón.
Hombre casado, burro domado.
La ocasión asirla por el guedejón.
Las espinacas son la escoba del estómago.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Se dice el milagro pero no el santo.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
A gran solicitud, gran ingratitud.
La gallina de mi vecina siempre es más gorda que la mía.
El gozo en el pozo.
A falta de hombres buenos, a mi padre hicieron alcalde.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
A tu casa venga quien te eche de ella.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Día vivido, día perdido.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.