A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Hombre valiente no muere de viejo.
A días claros, oscuros nublados.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
En el refugio del otro vive cada uno
Años y trabajo ponen el pelo blanco.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
Trabaja y no comerás paja.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Quien roba una vez, roba diez.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
El sexo nos hace perder la cabeza
Buena es la nieve, sí en enero viene.
Amigo viejo y casa nueva
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Más viejo es el viento y aún sopla.
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Vino y amores, de viejo los mejores.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
La peor vejez es la del espíritu.
A otro perro con ese hueso.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Cuatro ojos ven más que dos.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Ponga agua en su vino.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.