Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
Más vale que digan: aquí corrió y no aquí murió.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Navarro, ni de barro
No es por el huevo, sino por el fuero.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Las cosas lo que parecen.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Pan ajeno, caro cuesta.
A mal viento va esta parva.
Volverse humo.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Por la plata baila el mono.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
La población se sentía atemorizada por los vikingos debido a su ferocidad y crueldad.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
Bien muere, quien bien vive.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
En Febrero busca la sombra el perro.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
No hay tonto para su provecho.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
El que adelante no mira, atrás se queda.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.