Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Más ordinario que un moco en una corbata.
El sol brilla para todos.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
La bebida moderada es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Honra sin provecho la digo pecho.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
A cántaro roto, otro al puesto.
Cuanto más tienes, más quieres.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Las cruces son las escaleras al cielo.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
La primera señora, la segunda escoba.
Estar como las putas en cuaresma.
Dame pan y dime tonto.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
Gala sin oro, aunque cueste mucho, luce poco.
En casa del músico, todos saben cantar.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Haber de todo, como en botica.
El que mucho come, poco adelgaza.
El lo que se pierde, se aprende.
Para presumir hay que sufrir.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.
A buen amo, mejor criado.