Al pasar el río, vale más la cuerda que el trigo.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
A barba, ni tapia, ni zarza.
Usted no enseña a una jirafa a correr.
Cada mozo lancee su toro.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
No dejar títere con cabeza.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
La alegría intensa es cosa seria
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Lo escrito, escrito esta.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Quien lo hereda no lo hurta.
La enfermedad se siente, pero la salud no.
el fracaso es la madre del éxito.
Una onza de vanidad deteriora un quintal de mérito.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
El muerto delante y la griteria atrás.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Más vale ensalada que hambre.
El sol ablanda la cera y endurece la tierra.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Al mal dar, tabaquear.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
La sal no es atacada por las hormigas.
De tal árbol tal madera.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Bendita sea el agua, por sana y por barata.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
El procurar no caer es mejor que el levantarse aunque sea con ayuda.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
Todo en la vida tiene su medida.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Después de tragos y fiestas, mira bien con quien te acuestas.