Nunca falta un borracho en una vela.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Pensabas que eras melón y te volviste calabaza.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
La que en Marzo veló, tarde acordó.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Cazador, mentidor.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Quien se duerme, no pesca peces.
Solo hazlo y terminará el pánico.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Harás quesos mil en el mes de Abril.
Todo flujo debe tener su reflujo.
Hablar con bestias es para molestias.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
La amistad que nace del amor es mejor que el amor mismo
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
Nadie es sabio en todas partes.
Mucho preito hace mendigo.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Gozo que no se comunica, se achica.
Burla pesada, en veras acaba.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Lo que no se empieza no se acaba.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Conforme es el árbol así es el fruto.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Más haces callando que gritando.
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.