El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
Cada cual a lo suyo.
El que no corre, vuela.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Hacer el primo.
Si andas por el camino extraño, no te alces mucho el sayo.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Más logran las lágrimas que las palabras.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
Hechos son amores y no buenas razones.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Unos por otros, la casa sin barrer.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Antes que el deber está el beber.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
Cabeza vana no cría canas.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Secreto de tres, secreto no es.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Cada uno canta como quiere.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Con putas y bretones pocas razones.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
A un hombre rico, no repares si es feo o bonito.
Más groso que el Guelpa.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
muero Marta, y muero Harta.
Hay que tomar el toro por las astas.
Los reyes tienen los brazos largos.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Hasta el rabo, todo es toro.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.