Hijos casados, trabajo doble.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
A buen salvo está el que repica.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Con las buenas palabras nadie come.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
La libertad es un pan bien cocido
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
Más obrar que hablar.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Ver y no tocar, se llama respetar.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Todas las horas hieren. La última mata.
El que canea, no calvea.
Ser lento en dar es como negar.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
El que no muere en la guerra se resbala en la bañera.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
El que tiene salud es rico.
Aun si el camino es conocido, pregunta.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.