Hombre prevenido vale por dos.
Cada oveja con su pareja.
Es viejo, pero no pendejo.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Las palabras se las lleva el viento.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Quien no se arriesga no cruza el río
Debo, no niego; pago, no tengo.
Lo pasado, pisado.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
Hermano mayor padre menor.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
El amor destierra la vergüenza.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Amor forastero, amor pasajero.
Bien ama quien nunca olvida.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Beso, queso y vino espeso.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
El perro viejo no ladra sin razón.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
Como quitarle el poto a la jeringa.
De hora en hora, Dios mejora.
En cada refrán tienes una verdad.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Come y bebe, que la vida es breve.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Dios, si da nieve, también da lana.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Las fiestas en donde estés, la Navidad en casa.
Si quieres llegar a viejo, guarda la leche en tu pellejo.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Vale más una vieja que un pejeverde.