Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Ni tanto ni tan calvo.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Como es la madre, así es la hija.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Año derecho, de la era al barbecho.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Tropezando se aprende a caminar.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
El ave canta aunque la rama cruja.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
La vida mejora de hora en hora.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
Los difuntos, todos juntos.
La fantasía es la droga de la mente
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.
A cautela, cautela y media.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Un ruin ido, otro venido.
Por do salta la cabra salta la que mama.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Cuerpo sano, mente sana.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Cuando el hambre da calor, la batata es un refresco.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
Para alcanzar, porfiar.