En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
Una cosa rara sucedió en la muerte de mi tía: que un rato antes de morir aún vivía.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
La buena lectura, alivia la tristura.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
En camino largo, corto el paso.
Hay más días que longanizas.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Palabras y plumas el viento las tumba.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Gente parada, malos pensamientos.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
No hay mal que dure 100 años ni cristiano que los aguante.
Agua hervida es media vida.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
No cogíamos en el fuego, y parió la abuela.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
El que no tiene hijos los mata a palos.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.