A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Tal para cual, Pedro para Juan.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Un lago se forma gota a gota.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Buena olla y mal testamento.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
No hay alegría sin aburrimiento
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
Quien da el consejo, da el tostón.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
Tras el vicio viene el lamento.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Alabanza propia, mentira clara.
Toda flor quiere ser fruto.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
La contradicción es la sal del pensamiento
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Más vale loco que necio.
Donde hay cariño, allí va el niño.
El amor reina sin ley
La verdad es de un solo color
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Borracho que come miel, pobre de él!
El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.