La población se sentía atemorizada por los vikingos debido a su ferocidad y crueldad.
El que no cae, resbala.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Por un clavo se pierde una herradura.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
Antes que el deber está el beber.
Cuervos vienen, carne huelen.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
La virtud es de poco sueño.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Palo dado ni Dios lo quita.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Ojo por ojo y diente por diente.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Lo que es igual, no es trampa.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
En aguas donde hay piraña, muy pendejo quien se baña.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.