Una familia unida come del mismo plato.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Disfruta solo los placeres del momento.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
La ignorancia es muy atrevida.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Amor con celos, causa desvelos.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Hierba mala nunca muere.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
El lo que se pierde, se aprende.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Al hombre de rejo, vino recio.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Se sincero y honesto siempre.
Quien lengua ha, a Roma va.
Las deudas de juego son deudas de honor.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas