Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Al hombre mayor, dale honor.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Si quieres que te siga el perro dale pan
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Hazte responsable de tus actos.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
La barca pasa, pero el río queda.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Más vale poco que nada.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
No es lo mismo ser que haber sido.
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
El ruin buey, holgando se descuerna.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
El pan ya comido enseguida se olvida.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
A buen salvo está el que repica.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace
El éxito sin honor es un fracaso.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.