Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Redondear la arepa.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
El placer es víspera del pesar.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
A quien da y perdona, nácele una corona.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Desbarata hasta un balín.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Quien es feliz habla poco
La verdad es de un solo color
El precio se olvida, la calidad permanece.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Quien ríe y canta su mal espanta
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Del precipitar nace el arrepentir.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Quiéreme poco pero continúa
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Incluso el día más largo tiene un final
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
La fantasía es más veloz que el viento
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Agarrando aunque sea fallo.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.