Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Anda, mozo, anda, de Burgos a Aranda; que de Aranda a Extremadura, yo te llevaré en mi mula.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Más barato es cuidar que edificar.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Unos van delante y otros van detrás.
Sin segundo, no hay primero.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Cada día que amanece el número de tontos crece.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Esta muy pelón el indio para poder hacerle trenzas.
Hay que fijarse de que lado sopla el viento.
En la variación consiste el gusto.
Al perro más flaco se le cargan las pulgas.
Uno que a redentor se metió, crucificado murió.
Cuando llueve y hace viento, cierra la puerta y estate dentro.
El que a Cristo se mete termina crucificado.
La esperanza no llena la panza.
Borrón de escribano no es sin engaño.
A catarro gallego, tajada de vino.
Buen podador, buen viñador.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Tan mala memoria tengo, que si te he visto no me acuerdo.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Donde todo el mundo opina, no hay orden ni disciplina.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
El amor entra por los ojos.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
El juez que toma, presto es tomado.
No pasa seguro quien corre por el muro.
Donde hay caridad, hay paz.
Esto está en chino.
El muerto cuando lo cargan se hace el pesado.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
Están cortados por la misma tijera.
Para un hambriento, el pan cuece lentamente.
No habría putas si no hubiese alcahuetas.
Días de mucho vísperas de ayuno.