Patada de yegua no duele.
Date prisa, pero no corras.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
El tiempo no pasa en balde.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
También los secretarios echan borrones.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
No te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Mal ayuna el que mal come.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
No tires piedras al vecino si tu techo es de cristal.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
Esta bien; pero podría estar mejor.
El trabajo por la mañana vale oro.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
Llenarle la cuenca a alguien.
Todos los oficios son difíciles.
Dando dando, palomita volando.
Maestro de atar escobas.
Para poca salud, más vale morirse.
Paciencia, cachaza y mala intención.
No hay más sordo que el que no quiere oír.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
A la larga, lo más dulce amarga.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
De lo que no veas, la mitad sólo creas.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
Abusar es mal usar.
El amor no se compra con dinero.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
Perro no come perro.
La casa, la mujer la hace o deshace.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
El hambre mató a pocos; la hartura a muchos.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
A veces sale más caro el collar que el perro.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.